Según Don Piso esta moderación de la subida de los precios se debe a la caída de la demanda, que ha su vez ha generado un enfriamiento progresivo del mercado inmobiliario. Según Don Piso ahora se está viviendo una situación lógica de "ajuste" después del "boom" y "calentamiento" registrado en la última década.
Para Don Piso, esta "normalización" del sector servirá para disipar las especulaciones sobre la existencia de una 'burbuja inmobiliaria'. Para Don Piso esto supone un "aterrizaje suave" de los precios y un "ajuste" marcado por el propio estrechamiento de la demanda y no porque haya una posible crisis del sector.
La subida de tipos contrae la demanda
Don Piso indica que ha habido una caída de la demanda activa debida principalmente a la subida de los tipos de interés que están disminuyendo el poder adquisitivo de las familias españolas. Sin embargo apunta a que aún hay latente una importante demanda.
Don Piso considera que la subida continuada de los tipos de interés (han duplicado en un año), junto a la incertidumbre generada en torno a su evolución, ha producido una disminución de la demanda que no es paralela a la oferta, generando un "desfase" entre los propietarios de inmuebles –que piensan que su vivienda vale mucho- y los potenciales compradores, que se sienten inseguros y postergan la compra.
Junto a todo esto Don Piso apunta a que otros factores están produciendo disminución en la demanda como la alta rentabilidad de la Bolsa, que ha desplazado buena parte de las inversiones en vivienda y, la salida al mercado de un gran volumen de obra nueva en 2007 que ha servido de "catalizador" de los precios.
Pese a esta desaceleración de los precios, Don Piso considera que la "demanda del ladrillo" sigue estando animada, por un lado, por la inmigración y, por otro, por la cultura tan arraigada de los españoles de poseer viviendas. A día de hoy, el 85% de los inmuebles del mercado español están en régimen de propiedad, mientras que en el extranjero está alrededor del 50%.